La investigación comenzó a partir de una denuncia anónima recibida a través de la línea 0800-333-4124 dependiente del Ministerio de Seguridad y Justicia de Río Negro. La información aportada permitió poner en marcha una serie de tareas investigativas para determinar si en el sector se desarrollaba una actividad vinculada con la comercialización de estupefacientes.
A partir de esa denuncia, la Fiscalía Federal Descentralizada de Bariloche ordenó tareas de inteligencia que estuvieron a cargo de la División Toxicomanía de El Bolsón. Durante 55 días, los investigadores reunieron información y elementos probatorios que permitieron identificar inicialmente una vivienda donde se vendían drogas.

Sin embargo, el avance de las tareas permitió detectar un segundo domicilio, ubicado a escasos metros del primero. En ese lugar también se desarrollaba una actividad de comercialización de estupefacientes, investigada de manera independiente. Las dos viviendas eran habitadas por personas mayores de edad: un hombre y una mujer.
Con los elementos reunidos, la Justicia autorizó los allanamientos, que comenzaron durante la tarde del jueves y se extendieron hasta la medianoche. Para ingresar a los domicilios y garantizar las condiciones de seguridad durante los procedimientos participó el grupo especial COER de Bariloche, que colaboró con el personal de Toxicomanía.
El resultado de las diligencias permitió secuestrar 54,9 gramos de cocaína y 186 gramos de marihuana. También se encontraron semillas de cannabis, cinco teléfonos celulares, una balanza digital, dinero en efectivo y otros elementos considerados de interés para la investigación.

En cuanto a la situación judicial, las dos personas involucradas fueron notificadas de la formación de una causa por infracción a la Ley Nacional 23.737 de Estupefacientes. No se informó sobre detenciones y ambas quedaron supeditadas a las próximas resoluciones de la Justicia Federal.
Las actuaciones continúan bajo la órbita de la Fiscalía Federal Descentralizada de Bariloche, con el objetivo de profundizar la investigación y determinar las responsabilidades correspondientes.
El procedimiento refleja la articulación entre la Policía de Río Negro, la Secretaría de Narcocriminalidad del Ministerio de Seguridad y Justicia y el Ministerio Público Fiscal Federal, a partir de información aportada por la comunidad y el trabajo investigativo posterior.
