Todo comenzó en las primeras horas de la mañana, cuando un llamado alertó sobre un grave episodio de violencia en una vivienda del pasaje Las Marías. Al llegar, los efectivos constataron que una mujer había denunciado una agresión y que, tras regresar a su domicilio, volvió a ser atacada. La víctima consiguió escapar y ponerse a resguardo en la casa de los vecinos, mientras el joven quedó solo en el interior de la vivienda.
La prioridad se enfocó en evitar que la situación terminara con consecuencias irreversibles. Por ello, la Policía de Río Negro desplegó un amplio operativo de seguridad, aislando el sector y poniendo en marcha una extensa negociación para convencer al joven que depusiera su actitud de manera voluntaria.
Con el correr de las horas, el hombre mantuvo una conducta cada vez más agresiva. Portando una carabina calibre 30-30, lanzó amenazas constantes e incluso efectuó cuatro disparos intimidatorios. Pese al escenario de máxima tensión, el personal policial mantuvo el dispositivo de contención, resguardando a vecinos y efectivos que participaban del procedimiento.
Tras agotar todas las instancias posibles para lograr una resolución pacífica, y ante falta de avances, el jefe del operativo junto al jefe del COER tomaron la decisión de ingresar a la vivienda. La irrupción fue ejecutada de manera coordinada y precisa, permitiendo reducir al joven y detenerlo sin que se registraran personas heridas.

Con la situación completamente controlada, el operativo concluyó con el traslado del detenido a la Comisaría 8° de Choele Choel, donde quedó alojado a disposición de la Justicia.
El procedimiento reflejó la planificación, la coordinación y la preparación del personal policial para afrontar situaciones de alto riesgo, priorizando en todo momento la protección de la comunidad y una resolución segura del conflicto.

