Cada otoño, Choele Choel se convierte en un punto de encuentro para cientos de productores que llegan desde distintos rincones de la provincia y la Patagonia con el resultado de un año entero de trabajo. En los corrales y en la pista se expresa mucho más que una operación comercial: se pone en valor el esfuerzo de quienes crían sus animales en el secano, incorporan genética, mejoran sus rodeos y sostienen una actividad que forma parte de la identidad productiva rionegrina.
En ese marco, la Fiesta Provincial del Ternero volvió a confirmar el gran momento que atraviesa la ganadería bovina de Río Negro. Durante el remate se comercializaron 1.194 animales por un total de $1.475.662.460, con un precio promedio general de $6.160 por kilo vivo.
Entre las categorías más destacadas, los machos de 130 a 160 kilos alcanzaron un promedio de $6.780 por kilo; los machos Jura, $6.683; las hembras Jura, $6.310; y el promedio conjunto de machos y hembras Jura se ubicó en $6.365 por kilo.

El Ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, destacó que “la Fiesta del Ternero tiene un valor enorme porque pone en el centro al verdadero protagonista de esta cadena: el productor ganadero. Detrás de cada animal hay años de trabajo, inversión y decisiones que se toman todos los días en el campo”.
“Río Negro logró duplicar su stock bovino y hoy ese crecimiento se refleja en estas pistas, con animales de gran calidad, mejores índices productivos y un mercado que reconoce ese esfuerzo”, agregó.
En los últimos años, la provincia alcanzó niveles históricos de faena, superando las 180.000 cabezas anuales y consolidándose como una de las ganaderías más dinámicas de la Patagonia. Este desempeño se sostiene en políticas públicas de largo plazo orientadas a fortalecer la genética, mejorar la sanidad, facilitar el acceso al financiamiento y generar infraestructura para el desarrollo del sector.
La mejora genética ha sido uno de los pilares de este proceso. La incorporación de reproductores de alta calidad y el trabajo sostenido de las cabañas ganaderas permiten contar con rodeos más eficientes, adaptados a las condiciones patagónicas y con un posicionamiento diferencial en los mercados.
“Cuando hablamos de desarrollo económico hablamos de esto: de acompañar a quienes producen, generan arraigo y transforman el trabajo del campo en crecimiento para toda la provincia”, concluyó el ministro.
La Fiesta Provincial del Ternero se consolida así como una expresión concreta del presente y del futuro de la ganadería rionegrina: una actividad que sigue creciendo, incorporando tecnología y generando nuevas oportunidades en todo el territorio provincial.