El operativo se concretó durante la tarde de este jueves, cuando los efectivos detectaron que una persona trasladaba a pie el rodado por calle México y luego ingresaba por pasaje Dorrego hacia un módulo ubicado sobre calle Alvear al 1700.
Ante la situación, el personal policial verificó los datos identificatorios de la moto y constató que se trataba de una Yamaha 250 cc. que no contaba con patente. La consulta de sus registros permitió establecer que el vehículo tenía un pedido de secuestro solicitado por la Comisaría 30° desde agosto de este año.
A partir de esta situación, los efectivos procedieron al secuestro preventivo del rodado, preservando los elementos necesarios para determinar su procedencia y ponerlos a disposición de la Justicia. En el lugar trabajó el Gabinete de Criminalística, que realizó las diligencias correspondientes sobre la moto.
Por disposición de la Fiscalía de turno, se iniciaron actuaciones por el delito de encubrimiento, mientras que el procedimiento y la documentación reunida serán elevados a la Fiscalía interviniente para continuar con la investigación.
El trabajo coordinado entre las unidades policiales y los organismos judiciales permite avanzar sobre la trazabilidad de vehículos requeridos y aportar elementos para esclarecer las circunstancias en las que fueron encontrados.
Este tipo de intervenciones forma parte de las tareas de prevención y control que desarrolla la Policía de Río Negro en distintos puntos de la provincia, con el objetivo de detectar situaciones vinculadas con vehículos requeridos y ponerlos rápidamente a disposición de la Justicia.
