Como parte de las acciones de control y fiscalización, la Provincia supervisa el desarrollo de grandes proyectos de infraestructura para garantizar el cumplimiento de los compromisos ambientales asumidos.
En este marco, personal técnico de la Secretaría realizó una inspección en el obrador ubicado en el PK 66 del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una de las obras energéticas más importantes que actualmente se desarrollan en el país. El proyecto contempla la construcción de un oleoducto que conectará la planta de Oldelval, en Allen, con la terminal de exportación en Punta Colorada, permitiendo el transporte de petróleo desde la Cuenca Neuquina hacia la costa atlántica rionegrina.
Durante la recorrida, el equipo técnico verificó el avance de las tareas de desmovilización y acondicionamiento del obrador, en el marco de una etapa avanzada de la obra. Se constató el retiro progresivo de equipos, instalaciones y materiales utilizados durante la construcción, junto con acciones de limpieza y recolección de residuos en distintos sectores del predio.

La inspección permitió observar un estado general adecuado de orden y limpieza. Asimismo, se relevaron algunos aspectos que requieren medidas complementarias, entre ellos residuos dispersos en sectores puntuales por fuera de los límites del predio, restos de materiales remanentes en áreas previamente utilizadas y manchas localizadas asociadas a tareas de mantenimiento y almacenamiento.
A partir de las observaciones realizadas, la Secretaría solicitó reforzar las tareas de limpieza y recolección de residuos, avanzar con el saneamiento de los sectores involucrados y retirar fluidos acumulados en sistemas de contención, a fin de garantizar el adecuado acondicionamiento ambiental del sitio.
Estas acciones forman parte del programa de seguimiento y fiscalización ambiental que la Provincia desarrolla sobre obras de gran escala, permitiendo verificar en territorio el cumplimiento de los planes de gestión ambiental aprobados, detectar desvíos y requerir las medidas necesarias para prevenir impactos sobre el ambiente.

Las tareas de control no se limitan únicamente a la etapa constructiva, sino que también abarcan los procesos de cierre, desmovilización y restauración de los sitios intervenidos, asegurando que cada proyecto avance de acuerdo con los compromisos ambientales asumidos y la normativa vigente.
