Durante esta época es frecuente observar lobos marinos, elefantes marinos y otras especies descansando en distintos sectores de la costa. Se trata de un comportamiento natural: los animales salen del agua para recuperar energía, mudar su pelaje o simplemente descansar antes de volver al mar.
Por este motivo, desde el organismo se solicita a residentes y visitantes respetar sus espacios, mantener distancia y evitar cualquier acción que pueda alterar su comportamiento.
La presencia de fauna marina es una muestra de la riqueza y buena conservación de los ecosistemas costeros de Río Negro. Sin embargo, el aumento de visitantes durante las temporadas de avistaje hace necesario reforzar el compromiso con un turismo responsable, donde la observación se realice sin interferir en la vida silvestre.
Los especialistas recuerdan que los animales no necesitan ser asistidos ni devueltos al agua. En la mayoría de los casos, simplemente están descansando y continuarán su recorrido cuando lo consideren oportuno.

Río Negro cuenta con una costa de enorme valor ambiental, donde cada invierno y primavera numerosas especies encuentran refugio, alimento y descanso. Disfrutar de estos encuentros implica también asumir la responsabilidad de protegerlos.
La mejor fotografía, el mejor avistaje y la mejor experiencia son aquellas que permiten que la naturaleza siga su curso sin intervención.
