El animal fue puesto a resguardo y quedó bajo el cuidado de una organización dedicada a la protección de mascotas, mientras que el atacante quedó a disposición de la fiscalía de turno.
El hecho fue advertido durante la tarde del domingo, cuando la Policía recibió información sobre un perro herido en un sector del barrio ribereño. Ante esa situación, una comisión policial se trasladó al lugar para verificar lo ocurrido y evaluar el estado del animal.
Una vez allí, los efectivos encontraron al perro con lesiones visibles. Mientras desarrollaban las primeras actuaciones, varios vecinos se acercaron para aportar datos sobre el episodio. De acuerdo con los testimonios recogidos, había sido golpeado durante la noche anterior por quien lo tenía su cuidado.
Con esos elementos, el personal policial avanzó con las averiguaciones y logró identificar al responsable. La información reunida permitió iniciar las actuaciones correspondientes e imputar al hombre por el delito de maltrato animal.
Al mismo tiempo, la prioridad estuvo puesta en proteger al perro y evitar que continuara expuesto a una situación de riesgo. Por esa razón, fue retirado del lugar y entregado a personal especializado en protección animal, que quedó a cargo de su atención y recuperación.
Además de permitir que el caso avanzara en el plano judicial, el procedimiento dejó en evidencia el valor que tienen los avisos de los vecinos cuando se trata de situaciones de violencia contra los animales.
La información aportada por la comunidad resultó fundamental para reconstruir lo sucedido y orientar el trabajo de los investigadores.
El operativo concluyó con el animal fuera de peligro y una persona detenida, en una intervención que refleja el compromiso de la Policía de Río Negro con la protección animal y la respuesta ante hechos que generan preocupación e indignación en la comunidad.
