Todo ocurrió durante la madrugada del sábado, cuando un operador que realizaba tareas de monitoreo preventivo observó a un hombre merodeando en actitud sospechosa en calle Sarmiento y Sobral. La experiencia y el entrenamiento del trabajador permitieron advertir movimientos que no pasaron inadvertidos.
De inmediato comenzó un seguimiento a través de distintas cámaras de seguridad para conocer qué estaba ocurriendo.
Mientras la vigilancia continuaba, las imágenes mostraron cómo el sujeto se acercó a una Fiat Fiorino que permanecía estacionada frente a un domicilio. Instantes después, el hombre logró retirar el parabrisas del vehículo y emprendió la huida cargando el voluminoso elemento por la vía pública.
La secuencia fue seguida en tiempo real por el operador, que mantuvo una comunicación permanente con los efectivos policiales de la Comisaría 28° que se dirigían al lugar.
Gracias a la información precisa sobre la ubicación, la vestimenta y el recorrido que realizaba el delincuente, los efectivos lograron interceptarlo a pocas cuadras del lugar del hecho. Al momento de ser identificado, el hombre todavía transportaba el parabrisas que había sido sustraído minutos antes, una evidencia clave para el procedimiento.
Además, la coordinación entre la sala de monitoreo y el personal policial permitió que toda la intervención se desarrollara con rapidez. Desde la primera detección hasta la identificación del sospechoso transcurrieron apenas unos minutos, demostrando la importancia que tiene la vigilancia preventiva para anticiparse a los delitos y brindar respuestas inmediatas.
Posteriormente, el propietario del utilitario radicó la denuncia correspondiente, mientras que la Justicia dispuso las actuaciones de rigor sobre el detenido. El parabrisas pudo ser recuperado y quedó a disposición de la investigación.