La incorporación de esta tecnología busca reforzar el control en rutas y accesos sin afectar el tránsito habitual, pero aumentando la capacidad de prevención y respuesta de las fuerzas de seguridad.
Además, las cámaras cuentan con sistemas de Reconocimiento Automático de Patentes, conocidos como LPR, capaces de leer patentes en segundos, incluso cuando los vehículos están en movimiento. Esa información se cruza automáticamente con bases de datos de automóviles robados, con pedido de secuestro o vinculados a investigaciones judiciales, generando alertas inmediatas para el centro de monitoreo provincial.
A diferencia de los controles tradicionales, el sistema funciona las 24 horas y permite seguir recorridos, detectar ingresos y egresos de vehículos y reconstruir movimientos en tiempo real. Todo queda centralizado en el 911 RN Emergencias, donde operadores especializados monitorean la información y coordinan intervenciones rápidas con móviles policiales distribuidos en distintos puntos de la provincia.

En paralelo, el despliegue tecnológico también representa un cambio importante para localidades más pequeñas del Valle Medio, donde históricamente los controles dependían únicamente de operativos presenciales. Ahora, con inteligencia artificial aplicada a la seguridad, el monitoreo se vuelve constante y mucho más preciso.
La expansión del anillo digital forma parte del plan integral de modernización impulsado por la provincia y el Ministerio de Seguridad y Justicia para fortalecer la prevención del delito.