En dos allanamientos realizados en el barrio Nahuel Hue, la Policía de Río Negro secuestró DVR con grabaciones de cámaras de seguridad, teléfonos celulares, equipos de comunicación y prendas de vestir.
Además, en uno de los domicilios aparecieron manchas de sangre que ahora serán sometidas a pericias para determinar si pertenecen a alguno de los delincuentes que terminó herido durante el tiroteo con la víctima.
Los procedimientos, realizados con colaboración absoluta de los vecinos, fueron encabezados por personal policial junto al COER y especialistas del Gabinete de Criminalística y se extendieron durante varias horas. Aunque en una de las viviendas no encontraron moradores, los investigadores avanzaron igual con el secuestro de numerosos elementos que podrían convertirse en prueba clave para reconstruir lo ocurrido antes y después del ataque.

Entre lo más importante aparece el hallazgo de varios DVR y discos rígidos de almacenamiento. Los investigadores creen que allí podrían existir grabaciones de cámaras de seguridad que ayuden a seguir movimientos, identificar vehículos, reconstruir recorridos y establecer posibles contactos entre los sospechosos. Por eso, todo el material quedó bajo resguardo para ser analizado por especialistas.
Además, durante las diligencias también fueron secuestrados celulares, handies con bases cargadoras, una cámara deportiva, pendrives y otros dispositivos electrónicos. Cada uno será sometido a pericias informáticas para intentar recuperar comunicaciones, imágenes, ubicaciones y cualquier otro dato útil para la causa.
Sin embargo, uno de los momentos más delicados del operativo ocurrió cuando el personal encontró manchas símil hemáticas en el baño de uno de los domicilios allanados. Frente a esa situación, el fiscal ordenó preservar inmediatamente el lugar y dejarlo bajo custodia para que Criminalística trabaje con reactivos especiales capaces de detectar y levantar rastros biológicos, incluso si fueron limpiados.
Los investigadores sospechan que esa sangre podría pertenecer a alguno de los integrantes de la banda que habría resultado herido durante el feroz intercambio de disparos con el comerciante.
Por otra parte, también fueron secuestradas prendas de vestir, zapatillas, guantes, gorros y municiones, elementos que ahora serán analizados para buscar rastros de ADN, residuos de pólvora o cualquier evidencia que permita vincular a los sospechosos con el crimen.
La investigación sigue avanzando bajo estricta reserva, aunque puertas adentro los pesquisas consideran que las próximas horas serán determinantes. Las grabaciones almacenadas en los DVR y los análisis sobre las manchas de sangre podrían transformarse en piezas centrales para terminar de reconstruir cómo actuó la banda y quiénes participaron.