“Los gobiernos nacionales, no importa el signo político, hace más de 20 años que no han resuelto la problemática de las rutas”, manifestó Weretilneck, a través de sus redes sociales. La Provincia decidió asumir el desafío como parte de un rumbo que prioriza ocuparse de los problemas reales de la gente y brindar una respuesta concreta.
El traspaso incluye las rutas nacionales 22 y 151, claves para la producción, la integración y la conexión con Neuquén. Hoy presentan tramos deteriorados, obras paralizadas y conflictos técnicos sin resolver. “Llegar a esta situación es el símbolo del atraso, de la desidia y del olvido de los gobiernos nacionales”, advirtió.

Weretilneck adelantó que se trata de un escenario complejo: “Hay obras inconclusas en distintos puntos de la provincia, como la rotonda de Choele Choel, el puente 83 en Cipolletti o sectores de la Ruta 151 entre Barda del Medio y Catriel, además de intervenciones que en su momento generaron diferencias con municipios como General Roca y Cervantes en torno a los proyectos técnicos”.
“Empieza un trabajo técnico que va a llevar su tiempo. Hay que discutir los tramos, los proyectos y la situación de los contratos que hoy están firmados y abandonados”, explicó. En las próximas semanas se avanzará en definiciones para ordenar el proceso.
Además, dejó en claro que la Provincia “no puede destinar fondos de educación, salud o seguridad para estas obras, con lo cual hay que buscar otra forma de financiamiento”, y garantizó que esta etapa se encarará “con seriedad, con responsabilidad, con toda la inteligencia y con toda la transparencia”.