La actividad permitió compartir los principales avances de la campaña científica realizada en enero de 2026 en el noreste del Golfo San Matías, una región de alta relevancia ecológica que abarca un corredor costero de aproximadamente 2.500 km² entre Caleta de los Loros y El Cóndor, reconocido por su biodiversidad y su valor estratégico para la conservación marina.
Durante el encuentro, el equipo de la Fundación Por el Mar presentó en detalle la metodología de muestreo basada en estaciones de video submarino con cebo (BRUVs), una técnica no invasiva que permite relevar especies en su ambiente natural. El sistema combina estructuras sumergibles, cámaras tipo GoPro, dispositivos de carnada y nuevas herramientas en desarrollo, como un prototipo de luz pelágica para ampliar el estudio en la columna de agua.
A partir de más de 40 horas de registros audiovisuales, se realizó un primer análisis que permitió identificar cinco especies de condrictios de importancia ecológica y pesquera. Varias de ellas se encuentran categorizadas como vulnerables o en peligro crítico a nivel internacional, lo que refuerza la necesidad de avanzar en estrategias de conservación basadas en evidencia científica.

Uno de los hallazgos más relevantes fue la detección de ejemplares juveniles en sectores específicos del corredor, lo que sugiere la posible existencia de áreas de cría. Este tipo de información resulta clave para orientar decisiones de manejo y fortalecer la protección de hábitats críticos.
Asimismo, se destacó que los condrictios presentan características biológicas que los vuelven especialmente vulnerables —como crecimiento lento, baja fecundidad y madurez tardía—, lo que hace indispensable generar conocimiento local para su conservación.
En términos operativos, el proyecto definió 30 puntos de muestreo estandarizados que serán relevados de manera sistemática en campañas estacionales. Esta estrategia permitirá construir una base de datos robusta sobre riqueza y abundancia de especies, así como analizar su distribución espacial y variaciones a lo largo del tiempo.
Durante la reunión también se avanzó en la planificación de la segunda campaña, prevista para el otoño, que se realizará en un plazo estimado de entre un mes y un mes y medio. El objetivo es replicar el muestreo en las distintas estaciones del año —otoño, invierno, primavera y verano— para consolidar un monitoreo integral del ecosistema marino.

Además, la iniciativa contempla el procesamiento de información histórica, la articulación con pescadores y actores locales, y la incorporación de registros en plataformas de ciencia ciudadana, fortaleciendo tanto la generación de conocimiento como su difusión pública.
El proyecto “Corredor de los 5 Grandes” se consolida así como una herramienta clave para integrar ciencia, gestión y participación, permitiendo avanzar en la protección de una de las áreas más valiosas del litoral atlántico patagónico.
De esta manera, Río Negro continúa fortaleciendo una política ambiental basada en evidencia científica y en el trabajo articulado entre el Estado, organizaciones y comunidad, promoviendo la conservación y el uso sostenible de sus ecosistemas marinos.