El Estado de Emergencia Hídrica rige en los departamentos de San carlos de Bariloche, Ñorquinco, Pilcaniyeu, 25 de Mayo, 9 de Julio, El Cuy y Valcheta, por el término de 180 días corridos, a partir de la publicación del Decreto 40/2026.
La medida se fundamenta en el informe técnico elaborado por la Intendencia General de Recursos Hídricos, que da cuenta de un déficit persistente de precipitaciones pluviales y níveas durante 2025, acompañado por temperaturas superiores a los valores históricos. Este escenario de sequía meteorológica e hidrológica impacta de manera directa en la disponibilidad del recurso hídrico y compromete la seguridad hídrica de la población.
Los indicadores meteorológicos e hidrológicos provinciales muestran precipitaciones acumuladas significativamente inferiores a los promedios históricos, un marcado déficit en la acumulación nival y una disminución sostenida de niveles y caudales en las cuencas, con un adelantamiento del estiaje y una reducción de la oferta hídrica disponible.
Ante esta situación, el Superintendente General de Aguas, Gastón Renda, estableció como uso prioritario y excluyente del recurso hídrico al destinado al consumo humano, el saneamiento básico, la salud pública, la seguridad, la protección civil y el control de incendios, debiendo subordinarse los restantes usos mientras dure la emergencia.
En este marco, el DPA, como autoridad de aplicación del Código de Aguas, adoptará medidas extraordinarias de gestión, regulación, control y protección del recurso, entre ellas:
● Reordenamiento, restricción o suspensión temporal de usos de agua no prioritarios.
● Establecimiento de turnos de riego, reducción de dotaciones y esquemas de distribución controlada en los departamentos afectados para optimizar el recurso.
● Autorización de captaciones transitorias, relocalización de tomas y soluciones alternativas de abastecimiento.
● Intensificación del monitoreo, medición e inspección del uso del agua.
Asimismo, se priorizan acciones orientadas a sostener los usos productivos de subsistencia y la bebida animal, promoviendo el uso eficiente del agua y la preservación de cultivos permanentes, siempre en concordancia con la prioridad del consumo humano.
Desde el Gobierno de Río Negro se remarcó que la declaración de la emergencia hídrica permite agilizar herramientas administrativas y técnicas para intervenir con mayor rapidez en obras, mantenimiento de infraestructuras y acciones de mitigación frente a la sequía.